Cómo comer más sano casi sin darte cuenta

Quizá la operación bikini no fue como esperabas y acabaste, como la mayoría, paseando algún kilo de más por las costas levantinas quedándote el consuelo de que lo fofisano está de moda. ¡No te preocupes! ha llegado septiembre, el mes por excelencia (con permiso de enero) de las buenas intenciones y como cualquier excusa es buena para arremangarse las mangas y ponerse manos a la obra con cualquier buen propósito, aquí te dejamos unos consejos para que empieces a comer un poco más sano casi sin darte cuenta.

1. Haz una “auditoría” de lo que comes

¿Suena algo extraño, verdad? Pues en realidad es mucho más fácil de lo que te imaginas. Te proponemos que durante una semana anotes todo lo que comas. Te parecerá un rollo anotar todo (y lo es), porque no es sencillo llevar un control exhaustivo y pesar cada uno de los alimentos (siempre en crudo), pero ten en cuenta que serán solo 7 días y el resultado puede merecer la pena. Para hacer la tarea algo menos tediosa, existen diferentes apps que incluyen extensas bases de datos tanto con alimentos frescos como procesados. Procura que sea una semana lo más “normal” posible, es decir que se ajuste en medida de lo posible a tu rutina.

Tras esa semana de “auditoría” quizá te sorprendas con los resultados y te des cuenta qué es en lo que estás fallando. Analiza los datos y pregúntate si la ingesta de calorías que haces se adecua a tu actividad física, si el balance entre hidratos, proteínas y grasas está bien balanceado y por último cuáles son los alimentos que podrías sustituir por otros más sanos y/o menos caloríficos.

Por cierto, te recomendamos que no caigas en la tentación de dejar de anotar algún alimento durante esa semana…¡sólo te estarás engañando a ti mismo!

2. Mejora tu manera de cocinar

Pescado mercado municipal

No pares hasta saber cocinar todos los pescados del mercado

No, no nos referimos a que te veas de un tirón todas las temporadas de Master Chef, lo importante es que seas consciente de que con pequeños gestos puedes comer más sano sin apenas esfuerzo. ¿Quieres un ejemplo concreto? Vigila cuánto aceite utilizas, ¿has pensado alguna vez que para hacer pollo a la plancha realmente no hace falta gastar ni una gota de aceite? Te recomendamos que te hagas con una buena sartén antiadherente, verás como cocinar sin aceite no es tan complicado. ¿Tus guarniciones están repletas de patatas fritas? A lo mejor aún no lo sabes, pero seguro que ahí fuera hay una verdura que te encanta ¿a qué esperas para descubrirla?: acelgas, brócoli, judías, zanahoria, coliflor…Te proponemos un juego, procura durante un mes no repetir la guarnición de tus platos, prueba diferentes verduras, prueba alguna con la que no te hayas atrevido todavía, quizá te encuentres con alguna grata sorpresa, ¿ves como comer más sano puede ser hasta divertido? Lo mismo con el pescado, seguro que alguna vez te habrás quedado fascinado mirando en el mostrador todos los tipos de pescados que hay y pensando en los pocos que tú sabes cocinar, ¿por qué no compras una vez a la semana uno del que no hayas oído ni hablar y buscas en internet (o preguntas a algún familiar experto) cómo cocinarlo?, ¡mira que si de esta acabas de verdad en Master Chef…!

3. Planifica tus comidas para comer más sano

Aprovecha los domingos en el sofá para organizar qué cocinarás durante la semana. Esa planificación evitará las improvisaciones que acaban en pizzas precocinadas y servirán para darte cuenta de si estás comiendo la cantidad de pescado, legumbres o cualquier otro alimento en las proporciones adecuadas. Además, si sueles tener el congelador repleto de alimentos, un poco de planificación te permitirá sacarlos con antelación y que se descongelen poco a poco, como debe ser, sin microondas ni sumergidos en agua.

Ingredientes diferentes

Sé creativo, prueba con nuevos ingredientes

4. Cambia tu manera de hacer la compra

No nos cansaremos de decirlo, comer más sano empieza por comprar más sano. Y lo habrás oído mil veces: “no vayas a comprar con hambre”, pero es que aunque sencillo, es un gran consejo. A no ser que tengas una voluntad de hierro (circunstancia en la cual quizá no estarías leyendo este artículo) ir a comprar con hambre te hará caer con mucha más facilidad en la tentación y acabarás con el carro repleto de artículos comprados por impulso, lo cual por cierto encarecerá el ticket final.

Evita ir a comprar a los supermercados e hipermercados que están diseñados para que compres más, así de simple, no esperes que un supermercado se preocupe de que sus clientes acaben comiendo más sano, no es su objetivo.

Por el contrario, visita los mercados municipales y las pequeñas tiendas especializadas de tu barrio (fruterías, carnicerías, pescaderías), en esta clase de tiendas lo que abundan son las materias primas y el número de productos procesados es mucho menor. Como casi no te encontrarás con productos procesados, evitar comprarlos no será un problema. Si no dispones de tiempo, puedes hacer la comprar a través de internet, apúntate en lacestadelmercado y te avisaremos cuando estemos disponibles en tu barrio.

5. En resumen, comer más sano no es tan complicado

Comer “perfecto” es muy difícil, mejorar un poco tus hábitos no lo es tanto. Recuerda empezar por una revisión de lo que comes, verás que aplicando el sentido común podrás mejorar tu alimentación. A la hora de cocinar evita añadir calorías innecesarias y experimenta con alimentos frescos con los que todavía no te hayas atrevido. Planifícate, evita improvisaciones y comer más sano saldrá de forma casi natural. Por último vigila qué añades a tu cesta de la compra, evita los supermercados y prueba a hacer tus compras en las tiendas de tradicionales.

DianaCómo comer más sano casi sin darte cuenta

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